Historia del Museo

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Primeros pasos

El Museo de Armas de Eibar, paralelamente a la Escuela Armería, fue ideado por un grupo de eibarreses a principios del siglo XX. Estos visionarios intuyeron la necesidad de impulsar la industria armera con un centro de formación especializado donde los nuevos armeros adquirieran los fundamentos teóricos y prácticos del oficio y conocimientos sobre nuevas tecnologías; así como un Museo que fuera una herramienta pedagógica, además de un escaparate de la evolución adquirida por la industria eibarresa.

Por ello comenzaron a realizar viajes a Barcelona, Berlín.. y fue el concejal Pedro Goenaga, al asistir a un Congreso de Bancos de Prueba en Lieja, quien conoció la experiencia de l'École d'Armurerie Leon Mignon y vio en ella el modelo de escuela que se adaptaba a las necesidades de los armeros eibarreses.

El edificio de la Escuela Armería, que también albergaba un museo, el Museo de Armería, fue inaugurado el 24 de junio de 1914. En esas mismas fechas se editó el primer catálogo: Inauguración del Museo de Armería de la Villa de Eibar.

Nuevo edificio de la Escuela Armería engalanado con banderines, junto a portada del Primer catálogo del Museo.

La colección del Museo de Armería de Eibar contaba entonces con 580 armas de fuego cortas y largas, y seis modelos de armas blancas, que procedían de donaciones de los fabricantes de la localidad, del Banco de Pruebas, de particulares, y del entonces Ministerio de la Guerra. En la misma sala se exhibían los trabajos realizados por los alumnos de la Escuela de Armería.

Tras su creación, la colección fue enriquecida con modelos de armas que se fabricaron en Eibar durante la Gran Guerra, conseguidas a este fin por Julián Echeverria, primer Director de la Escuela Armería, ampliación que no fue reflejada en ningún catálogo ya que la colección fue saqueada con anterioridad a su catalogación. Con motivo de la Exposición Internacional de Armería de 1936 una muestra de la colección eibarresa partió a París, pero el comienzo de la Guerra Civil impidió que la muestra regresara a su lugar de origen.

Posguerra

Pasados los años de posguerra y reconstrucción del país, el estado del museo hacia 1960 era lamentable. El primitivo museo había quedado prácticamente diezmado. Sus más valiosas armas habían desaparecido y las que permanecían en la Escuela se hallaban retiradas en parte, salvo una reducida cantidad, que fue colocada en nuevas vitrinas en espera de un nuevo impulso. Una actuación que llevó a cabo el entonces Director del Centro, José Ormaechea, tras la culminación de las obras de ampliación de la Escuela Armería.

En octubre de 1961, Ormaechea convocó una reunión con antiguos fabricantes de armas eibarreses, a fin de constituir una comisión que se ocupara de la reorganización y ampliación del Museo de Armas. En este primer y fundamental contacto, el Director solicitó a los reunidos su colaboración en el ambicioso proyecto de convertir el Museo de Armas Antiguas en uno de los más completos del país, buscando las armas que faltaban y tratando de conseguir asimismo nuevas piezas. La reacción fue unánime y la comisión quedó constituida de la siguiente manera: Presidente: Eulogio Gárate, Secretario: Jerónimo Echeverría, Vocales: Paciano Arosa, Jesús Charola, José Echeverría, Vicente Baroja, Manuel Iturricastillo, José Ormaechea.

 Comisión de armeros encargada de asesorar la renovación del Museo junto al nuevo catálogo y una carta de solicitud de fondos.

En una primera etapa se dirigieron por carta a los diversos Regimientos y Parques de Artillería del país solicitando armas antiguas junto al historial y origen de las mismas. Se giraron visitas a varias empresas armeras solicitando su colaboración y se acordó investigar los distintos procesos de fabricación de armas antiguas. La muestra aumentó con nuevas vitrinas y armas restauradas que habían sido retiradas años atrás junto con fotografías de armas antiguas. Además, fueron importantes los contactos que se mantuvieron con el Ministerio de Defensa y el Ejército en la ampliación de la colección.

Destaca también la participación del armero José de Uria en la recuperación de las 43 armas, que habiendo sido enviadas a París para la Exposición Internacional de Armería en 1936, no regresaron a Eibar debido a los avatares de la guerra.

Nuevo impulso 1962-1984

Hacia 1962, el cincuentenario de la fundación del centro se convirtió en impulsor de los afanes de la Comisión de Armeros y la Dirección de la Escuela a cargo de José Ormaechea por consolidar el Museo. Se integró en la comisión el Director del Banco de Pruebas Carlos Ruiz, que continuaba la colaboración de su antecesor José Junquera Quintía.

Se dirigieron cartas a las principales Armerías de España, etc. solicitando armas antiguas obteniéndose valiosas informaciones y ofertas, así como a diversos mandatarios de la época: Hassan de Marruecos, presidente Burguiba de Túnez, Kasen de Irak, Presidente Nasser de Egipto, Husein de Jordania, etc.

Las empresas armeras como Armas Bost, Victor Sarasqueta, Star-Bonifacio Echeverria, Astra Unceta y Compañía, Gabilondo, etc. donaron algunas armas de sus producciones más recientes. El rey de Arabia Saudita también contribuyó al aumento de la colección con cuatro fusiles. Tras cuatro años de intenso trabajo el museo quedó organizado.

Coincidiendo con el 50 aniversario, se edita el segundo catálogo con diversos artículos relacionados con las armas aparte de un minucioso inventario e historial de armas existentes en el museo.

Desde entonces numerosas personalidades han visitado nuestro museo.

Agotados los catálogos de Armas antiguas editados en 1914 y 1964 ,en 1984 se publicó uno nuevo. Intervinieron en su confección, Juan Luis Calvó- experto en armas antiguas- Juan San Martín que hizo el prólogo, Ramiro Larrañaga, investigador de la historia armera y Antonio Aguirresarobe como fotógrafo de las piezas. Este catálogo fue subvencionado por la Diputación Foral de Guipúzcoa.

Mirando al futuro

El museo tuvo su sede en la Escuela de Armería que gestionó y custodió la colección hasta el año 2000, año en el que fue donada al Ayuntamiento de Eibar. Como consecuencia de la donación tuvo lugar la exposición "Armian Animia", celebrada en la sala de exposiciones de Portalea en diciembre del año 2000, que gozó de una exitosa acogida.

Con el fin de engrosar la colección de armas tanto en cantidad como en calidad, el Ayuntamiento el año 2007 compró el fondo de armas de la fábrica Star, Bonifacio Echeverria S.A., para así completar con nuevas piezas la colección municipal. Hoy en día entre las donaciones, y compras de armas, el Ayuntamiento posee un fondo de 1000 ejemplares.

El 18 de enero de 2007 se abrió el actual museo con la inauguración de las salas dedicadas a las armas. La apertura del resto de espacios que hoy en día conforman el museo se realizó el 13 de mayo de 2009.

Actualmente el Museo de la Industria Armera es un equipamiento museístico de carácter municipal que ocupa los 1200 metros cuadrados de la quinta planta del edificio de Portalea, de los cuales 1000 metros cuadrados están dedicados a espacio expositivo. El edificio fue la antigua fábrica de armas y está instalado en el centro de la ciudad.

La extensa colección de armas y una gran variedad de productos fabricados en Eibar (bicicletas, motos, máquinas de coser) conforman el eje central del Museo. Su principal objetivo es la conservación y difusión de la memoria histórica y el patrimonio industrial de un pueblo de gran tradición armera, ofreciendo al visitante, un recorrido por el devenir de la historia industrial eibarresa, desde el siglo XIV hasta nuestros días.

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