Los nuevos sistemas (XIX)

Definición del mercado.

Avanzado el siglo XIX, debido a la falta de encargos de armamento militar por parte del estado, los armeros vascos se vieron obligados a dirigir su producción al mercado civil fabricando armas comerciales: escopetas de caza, pistolas y revólveres.


Es también en este periodo cuando surgen las armas de retrocarga, consecuencia de los avances tecnológicos y siderúrgicos que desembocaron en nuevos tipos de cartuchería. Estos nuevos proyectiles dieron lugar al desarrollo de los diferentes sistemas de ignición que harán posibles las primeras armas de retrocarga, que precederán a las armas de repetición y las posteriores pistolas semiautomáticas.

En esta sala se muestran armas de tiro simple junto a referencias sobre la evolución de los proyectiles que hacen posibles los diferentes sistemas de retrocarga.

Las armas de repetición y de percusión central

En 1861, durante la ?Guerra de Secesión? de los Estados Unidos (1861-1865), se efectúan los primeros ensayos con los fusiles de repetición y de percusión central, en base a los cartuchos metálicos, con pólvora de nitrocelulosa sin humo en sustitución de la pólvora negra, desarrollados entre 1860 y 1866 y fabricados más tarde por Remington, Grass, Beaumont, etc..

La creación del cartucho de percusión central fue la señal de la modernización completa de las armas de fuego.

Los nuevos sistemas de repetición que los empleaban permitían al fusil llevar varios cartuchos en sus diferentes depósitos de munición, los cuales podían ser disparados sucesivamente y con gran rapidez.

Fusil de retrocarga y tiro simple.