Pieza del mes

Escopeta de lujo de Ignacio Ibarzabal

Empezamos la primavera con una pieza de lujo, y última adquisición del museo: una escopeta de excelente manufactura del taller de Ignacio Ibarzábal, y proveniente de Zaragoza.

Ibarzabal1

Ignacio Ibarzábal Iriondo, hijo de Gabriel Benito Ibarzábal y Pagoegui, fue una de los armeros más afamados del siglo XIX, y heredó el taller de su padre cuando éste falleció en 1852 en extrañas circunstancias. Fue educado en Inglaterra, y parece que fue el introductor del sistema de fileteado Witworth. Firmó varios contratos con las instituciones de la época, como por ejemplo, el encargo de hacer un modelo de carabina lisa para peones de camineros. A finales de la década de 1860 recibió de Gipuzkoa el encargo de transformar las armas reglamentarias con el cierre Berdan modelo 1867, contrato que compartió con la fábrica ?Orbea Hermanos?.

Si atendemos a la documentación de la época, Ignacio Ibarzábal era uno de los cuatro talleres que tenía categoría de fábrica en Eibar, junto con ?Orbea Hermanos?, ?Zuloaga? y ?Larrañaga?; categoría que mantuvo hasta el comienzo de la Segunda Guerra Carlista.

No es fácil comprender el declive de uno de los armeros más respetados de la época, pero parece que tras la revolución de 1868 el armero eibarrés se puso al mando del Batallón de Voluntarios de la Libertad, y que tuvo que abandonar la villa al ser ocupada por los carlistas en 1873. Aún así, regresó en 1876 con honores de vencedor y ocupó cargos políticos, como el de Diputado a Cortes, por lo que suponemos que no centró su actividad en la fábrica. Además, fue uno de los impulsores del Banco de Pruebas de Eibar.

Entre 1880 y 1890 cotizaba por un salto de agua en el que trabajaban varios armeros por su cuenta, y por un taller de armas con 1 o 2 operarios. A pesar de la escasa mano de obra, aparecen varias patentes a su nombre, sobre todo relacionados con el revólver modelo PUPPY. Aunque sabemos que en 1884 fabricaba revólveres del tipo Bull-Dog, la producción de armas de Ibarzábal se centró sobre todo en el modelo PUPPY que comercializaba con el nombre de PUPPIY. De todas maneras, cabe la posibilidad de que todos estos revólveres fueran producto del taller de José Cruz Echeverría, que trabajaba para Ignacio, y que éste se dedicara exclusivamente a la manufactura de escopetas en pequeñas series, y a la comercialización del producto de distintas fábricas. Ignacio Ibarzábal falleció sin descendencia el 14 de febrero de 1891.

Con respecto a la escopeta que no ocupa, por la calidad de la manufactura, muy por encima de la habitual y labrada con todo lujo de detalles, podríamos decir que es un arma que se realizó por encargo. Además, al no haber sufrido desgaste por uso ni humedad, se aprecia mejor la belleza de éste arma de avancarga. El conjunto consta de las siguientes piezas:

  • Caja de madera barnizada, de roble, forrada en terciopelo rojo, y con huecos para todas las piezas que conforman el conjunto.
  • Cañón ?damasquinado fino? o ?cañón de damas?, realizado con hierro dulce y acero, que deja ver un elegante aspecto afiligranado. El lavado con agua acidulada permite apreciar mejor el dibujo del damasquinado. En el cañón se aprecia la siguiente expresión: Eibar Anno 1858. Fbca. De Ybarzabal?
  • La caja de la escopeta incorpora detalles florales de oro y varios animales en plata relacionados con la caza. No se aprecian escudos de armas o inscripciones que determinen para quién fue elaborada.
  • Además, el conjunto incorpora 13 piezas para limpiar y mantener la escopeta. Entre otras: 2 chimeneas de repuesto, aceitera, cazo para verter el plomo, llaves, baqueta, dosificador de pólvora y cortador de plomos.

El arma ya se puede visitar en la exposición permanente de armas, pero nos gustaría recalcar la importancia de una pieza que podemos considerar como una de las joyas de la armería eibarresa. Para ello, la entrada al museo será gratuita del 19 al 22 de abril. ¡No os podéis perder esta oportunidad!

Bicicleta GAC de mujer

Con motivo de la celebración del día de la mujer el 8 de marzo, como pieza del mes hemos elegido una bicicleta GAC, de mujer, y de mediados del siglo XX.

GAC

Hay que recordar que la fabricación de bicicletas y el ciclismo están muy enraizados en la historia de Eibar, y su origen, como no, está en la industria armera. Tras la crisis de la armería a principios del siglo XX, muchos fabricantes aprovechan la vieja maquinaría para adaptarla a las nuevas necesidades. En este sector destacaron grandes empresas como GAC, Orbea y BH, pero no hay que olvidar otros talleres más pequeños y que realizaron una importante labor: Nicolas Arregui, Zeus, Cil, Gamma, Abelux y Echasa-Fenix.

La edad de oro del ciclismo eibarrés abarco los años entre 1952 y 1974, donde hubo destacables ciclistas como Cándido Arrizabalaga "Apotxiano", José Mardaras Nazabal, Andrés Arriaga "Basarri" y Félix Gojenola. Aún así, esta vez queremos remarcar el nombre de María Magunacelaya, una de las mejores mujeres ciclistas de la época, y que además ganó varias carreras.

María nació en Ermua en 1904, y la apodaron Maoma, como a su padre. Empezó a trabajar haciendo cartuchos con su padre muy joven, al igual que a montar en bici, alrededor de 1925, cuando cogía la GAC de su hermano. Debido a que en aquella época muy pocas mujeres montaban en bicicleta, sufrió los insultos de la gente. Cuando acabó la guerra civil, abandonó el ciclismo y empezó a andar en moto; era muy habitual verla sobre su Lambretta. Esta mujer extraordinaria murió en el año 2000, y sus cenizas fueron esparcidas en Arrate.

Además de ciclistas, la labor de las mujeres en la fabricación de bicicletas es muy reseñable. Entre otras labores, destacaban como montadoras, fileteadoras (pintando y dando los últimos acabados a la bicicleta) y embaladoras. Según el padrón de mediados del siglo XX, el 6% de los trabajadores eran mujeres, aunque en la realidad ese porcetaje debía ser mayor. Las diferencias entre mujeres y hombres eran importantes, sobre todo en cuestión de sueldos, derechos, permisos y categoría laboral.

Además, hay que mencionar que GAC fue pionera en contratar mujeres en sus talleres, allá por el año 1925. Esta empresa fue fundada por la familia Gárate en 1892, y en un principio se dedicó a la fabricación de armas, en particular pistolas automáticas y revólveres oscilantes, aunque también producían rifles y escopetas. En 1897 cambia su definición de taller, que hasta entonces había mantenido una plantilla media de 32 obreros, a fábrica. Tras la Primera Guerra Mundial estuvieron obligados a reinventarse y diversificar, por lo que en 1927, junto con la fabricación de armas, comenzaron a fabricar bicicletas. Para ello no tenían más que reconvertir la maquinaría que usaban para hacer los cañones de las armas. En 1930 abandonan totalmente la fabricación de armas centrándose únicamente en las bicicletas.

La bicicleta que hemos elegido como pieza del mes tiene el cuadro característico de las bicis de mujer, es de color granate, y lleva fileteados en blanco sobre cuadro y guardabarros. Se pueden ver el escudo de GAC en la barra vertical bajo el sillín, y la chapa identificativa de la empresa en la barra vertical debajo del manillar. Otras de las características de las bicicletas de mujer de ésta época son el ?guardafaldas?, un red puesta a propósito sobre la rueda trasera para que las faldas y los vestidos no se engancharan.

Manuales, estatutos y memorias de Alfa

La pieza del mes de febrero es más que una pieza; es un conjunto de libros de Alfa.

Memorias de Alfa

Gracias a ellos sabemos cuáles eran las condiciones laborales de sus trabajadores, así como sus derechos, privilegios y obligaciones entre la década de los 40 y los 60. Pero empecemos por el principio, ¿cómo y por qué surgió Alfa? He aquí una breve historia sobre una de las más grandes empresas de Eibar. En 1920, un grupo de trabajadores armeros se juntó para formar una cooperativa, la ?Sociedad Anónima Cooperativa de Producción de Armas de Fuego Alfa, con un capital de 300.000 pesetas. El primer taller estuvo en la calle Vista Alegre, y aunque comenzaron su andadura fabricando revólveres tipo Smith & Wesson, ?esmitzak?, y debido a las circunstancias del final de la Primera Guerra Mundial, pronto tomaron la decisión de fabricar y vender máquinas de coser. Esta apuesta por las máquinas de coser no fue un mero capricho: su fabricación era compatible con el tipo de maquinaria de la que disponían y con la formación de los trabajadores. Ya entonces Alfa había cambiado de localización y estaba en el paseo San Andrés.

En 1927 hicieron 1.750 máquinas; en 1935, en cambio, 12.000, llegando a ser pioneros en toda España. Entre trabajadores y repartidores, de Alfa llegaron a vivir más de 1.000 familias.

En 1946 comenzaron a vender al extranjero, y para la década de los 60 ya tenía su propia red de mercado: sucursales de venta, representantes y agencias en todas las capitales. Exportaba a más de 70 países, sobre todo a Inglaterra, Francia y México, donde también tenían una fábrica. Además de ser la fábrica más grande de EIbar, también era el que tenía más nombre y fama. De hecho, parecía que los trabajadores de Alfa tuvieran un estatus diferentes, privilegiado. Durante décadas no olvidaron su cometido, ni su razón de ser, como cooperativa creada para dar servicio a la sociedad. Los trabajadores de Alfa, tal y como se puede comprobar en estos libretos, tenían más ventajas que los trabajadores de cualquier otra empresa: ayudas económicas para la jubilación, en caso de enfermedad, para las viudas y para comprar medicinas, entre otros. Además, construyeron viviendas para los que trabajaban allí; crearon escuelas y colonias de verano para sus hijos; y pusieron comedores, economatos y bibliotecas para los obreros y personal de oficina.

Entre algunas de las curiosidades que hemos descubierto leyendo estos documentos, destacamos las siguientes:

  • Las normas para los asegurados establecen los pasos a seguir en caso de baja por enfermedad.
  • En la lista de médicos especializados, se especifica que Dermatología es el servicio que trata las enfermedades de la piel; y al servicio de Endocrinología se le denomina ?Nutrición y Secreciones- Internas?. Además, existía un consultorio de pediatría para los hijos de los trabajadores en la Avenida del Generalísimo.
  • En caso de baja por enfermedad, los trabajadores tenían derecho a cobrar como máximo, y hasta 6 meses, el 37% de su sueldo, pero estaban sujetos, entro otros, a las siguientes condiciones: ?No entrar en ningún establecimiento público y muy específicamente en los de comidas y bebidas? y ?Retirarse a su domicilio antes de las 9 de la noche en verano y de las 6 de la tarde en invierno.?
  • El trabajador de Alfa, o su mujer, recibía una ayuda económica de 500 pesetas (3¤) por casarse y por cada hijo que nacía. En caso de viudedad y orfandad, la ayuda recibida ascendía como máximo a 1.000 pesetas (6¤), además de la pensión mensual, que se cobraba según el número de hijos (por 5 o más hijos el 90 % del sueldo).
  • El trabajador que se jubilaba tras 20 años de servicio, tenía derecho a recibir como pensión el 70 % de su sueldo; si llegaba a los 35, en cambio, cobraba el 85 %.
  • La biblioteca permanecía abierta de 6:30 a 19:30. Por cada libro que se cogía había que abonar 0,50 pesetas (0,003¤), y en caso de perder el aval que se daba, la multa ascendía a 2 pesetas (0,012¤). El trabajador podía tomar prestados a la vez un libro de ?lectura amena? y otro relativo al trabajo, pero nunca dos libros para el disfrute.

Consulta los documentos aquí

No desaprovechéis esta oportunidad de conocer de primera mano esta pequeña colección de manuales y estatutos del museo.

Pitillera damasquinada de Pablo Sarasua

El 18 de enero el Museo de la Industria Armera cumplirá 11 años y ha recibido un regalo maravilloso por adelantado: una pitillera damasquinada por Pablo Sarasua.

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La incrustación de metales preciosos en hierro o acero es una técnica que se atribuye sobre todo a los árabes de Oriente Medio. Aún así, parece que los griegos y los romanos también estaban familiarizados con este tipo de grabado.

Con respecto al País Vasco, sabemos que ya para el siglo XVII se grababan tanto armas de fuego como armas blancas, sobre todo utilizando las técnicas de la ataujía y el nielado. Podemos decir que esos dos procedimientos son primos-hermanos del damasquinado desarrollado por Eusebio Zuloaga en Eibar.

Para incrustar el hilo de oro en el acero, Eusebio Zuloaga preparaba la superficie dibujando finos surcos romboidales con un punzón. Gracias a este sistema, la superficie quedaba rugosa y el hilo de oro se colocaba siguiendo unos surcos casi microscópicos, creando imágenes muy elaboradas.

Esta manera de damasquinar fue mejorada por su hijo Plácido. Éste se dio cuenta que, mirando con lupa, los surcos realizados a punzón eran irregulares. Entonces, se le ocurrió realizar los surcos con una navaja, consiguiendo trabajar más rápido sobre una superficie más precisa y regular. Este hecho facilitó que el damasquinado se utilizara para decorar más objetos, como es el caso de la pitillera, y no solo para adornar armas.

La pitillera está damasquinada por Pablo Sarasua (Eibar 1885-1969). Casado con Gregoria Gisasola, Sarasua fue uno de los mejores damasquinadores de Eibar, sobre cuando nos referimos al sombreado y al relieve. De hecho, el oficio y la destreza le venían de familia. Su padre Donato fue alumno de Plácido Zuloaga, y abrió su propio taller en el número 16 de la calle Errebal en 1857. Con solo 27 años la reina María Cristina le otorgó la Cruz de Caballero de la Orden de Isabel por sus méritos como grabador. El trabajo de Pablo también fue reconocido mundialmente cuando el Papa Pío XI le atendió personalmente en una audición especial.

La técnica del sombreado es de gran importancia en el damasquinado, ya que consiste en dar vida a las imágenes. El sombreado se aprecia muy bien en las imágenes alegóricas de esta pitillera.

Este pequeño tesoro es una donación hecha por Joseba Sarasua Gisasola en diciembre de 2017, pero no es la única pieza donada por la familia, ya que la pieza del mes de marzo fue un ánfora damasquinada por el mismo Pablo y también perteneciente a la familia. ¡Animaros a visitar el museo y ver de cerca estas obras de arte realizadas en Eibar!

Utensilios de cocina de Industrias Albizuri

Ahora que queda poco para Navidad y teniendo en cuenta que vamos a pasar muchas horas en la cocina, hemos elegido como pieza del mes una selección de utensilios de cocina de Industrias Albizuri.

Albizuri

La empresa Industrias Albizuri la fundaron los hermanos Ángel y José Albizuri en 1945. En un principio se dedicaron a la mecanización de piezas de automoción, pero pronto pasaron a fabricar troqueles, artículos de ferretería y mosquetones para cinturones de seguridad.

En sus inicios, se instalaron en un bajo de la calle Víctor Sarasqueta, antiguamente calle Grabadores, cerca de su domicilio familiar. A finales de la década de los 50 trasladaron la empresa a la zona de Legarre, donde continuaron con su actividad, exportando a países tanto de Sudamérica, como de Europa, hasta que cesó su actividad en 1995.

Sobre todo se centraron en la producción de punzones y mosquetones, y la fabricación de menaje de cocina fue bastante residual, pero aún así nos ha parecido interesante mostrar al público esta selección de piezas, ya que son parte de la historia industrial y patrimonial de Eibar.

De las decenas de piezas que teníamos para seleccionar, hemos elegido cuatro con mango de madera en color rojo y acero inoxidable: un pela-patatas, un barrenador de manzanas y dos afila-cuchillos (uno grande y otro pequeño). También, por ser piezas curiosas, hemos seleccionado un cascanueces y un abrelatas multiuso ?para excursiones?, ambos de acero inoxidable. Además, mostramos una hoja de precios de Industrias Albizuri y una tarjeta de visitas.

Si fuera hace frío, ¡ven a ver estas piezas al museo!

Estas piezas fueron donadas al Museo de la Industria Armera por Ángel Albizuri Ormaechea en abril de 2011.

Sillín de bicicleta Orbea

Aprovechando la exposición temporal de bicicletas fabricadas en Eibar en la década de los 50, hemos elegido como pieza del mes de octubre este asiento de cuero de la marca Orbea.

Zela

El sillín tiene una base de hierro, dos muelles para asegurar una correcta amortiguación y 9 remaches de cobre. El logotipo del fabricante está visible a ambos lados.

El primer sillín de cuero para bicicletas se fabricó en Birmingham por JB Brooks & Co. John Boultbee Brooks, quien deja su pueblo natal en Leicestershire con 20 libras en el bolsillo, funda en 1866 una empresa para fabricar arneses de caballo y artículos de cuero en general. En 1878 Mr. Brooks sufre la pérdida de su caballo, y ante la imposibilidad de reemplazarlo pide prestada una bicicleta para ir a trabajar. El asiento le parece tan incómodo que se compromete a buscar una solución y el 28 de octubre de 1882 patenta su primer sillín de cuero. El nuevo producto fue un éxito en toda Europa.

Ya en 1927 JB Brooks & Co. Lanza el modelo B66CH ?Champion?, el sillín más popular de la época, muy parecido a este sillín de Orbea, con dos muelles y remaches de cobre.

Sobre estas mismas fechas Orbea Hermanos y Cía deja el negocio armero y entra en el sector de la bicicleta. ¿Pero cuáles son los orígenes de Orbea?

La primera semilla se plantó en Eibar a mediados del siglo XIX de mano de los hermanos Juan Manuel, Mateo y Casimiro, siendo el arma corta su producto estrella y el gobierno su principal cliente. La factoría Orbea es además pionera en la instalación de energía eléctrica. Ya en el siglo XX y tras la época de oro de la armería eibarresa con la venta de armas a los ejércitos aliados durante la Primera Guerra Mundial, cae la demanda y se limita la exportación de armas, por lo que la empresa de plantea nuevos productos para aprovechar su dominio de la tubería. En la década de los 40 Orbea ya empleaba a 1.000 personas y producía 50.000 bicicletas anuales.

Durante las décadas de los 30 y 40, los sillines, junto con los neumáticos y las llantas de madera, eran piezas ajenas a la fábrica madre, de cuyo resultado habrían de responder directamente los propios proveedores. Para la década de los 60, en cambio, todo, salvo las cubiertas, se fabricaba en las instalaciones de Orbea.

Como curiosidad, los sillines de este tipo, que ya se ven en fotografías y catálogos de bicicletas Orbea de las décadas de los 40 y 50, necesitan unos 800 km de conducción para domarlos, pero a partir de entonces pueden ser increíblemente cómodos.

Donante: Carlos Narbaiza

Patines NAI

La pieza que hemos seleccionado para julio es un medio de transporte alternativo: patines de la marca NAI.

Patinak

El primer tipo de patines que se fabricaron fueron los de cuchilla, y se inventaron en el los países nórdicos para poder moverse sobre el hielo. Según algunas fuente se utilizaban desde Antes de Cristo, pero no alcanzaron su aspecto actual hasta el siglo XIX (al principio la cuchilla era de hueso y los patines eran muy incomodos). Los patines de rueda en cambio, se crearon en el siglo XVIII. Hay que tener en cuenta que al principio se utilizaba una especie de plataforma que se ataba a los zapatos mediante correas. Los patines con bota incorporada se inventaron el siglo pasado, pero antes de eso hubo muchos modelos (y probablemente lesiones).

La pieza que tenemos entre manos es claramente un par de patines de hielo, concretamente del tipo clásico (existen otras dos modalidades: de hockey y de velocidad). La cuchilla es una sola pieza de acero templado, con siete dientes en la parte delantera llamados serreta. Aunque en los patines de ruedas este suele ser el emplazamiento del freno, en el patinaje sobre hielo no se aconseja utilizar la serreta para ese fin, y normalmente solo se emplea al realizar figuras de patinaje artístico como saltos picados. La parte superior de los patines son unas botas blancas y altas, con los cordones originales. Si nos fijamos vemos que en la parte más alta los cordones se atan mediante corchetes, para dar libertad de movimiento al pie manteniéndolo bien sujeto. El material de las botas es cuero rígido, que tiene como objetivo evitar torceduras de tobillo. Asimismo, cabe mencionar que la cuchilla está sujeta a las botas mediante tornillos.

Como curiosidad hemos observado que en la parte inferior de las botas pone ANOETA, quizá porque el emplazamiento de la única pista fija de patinaje sobre hielo de Gipuzkoa y estos patines se emplearon allí. Aunque no es más que una hipótesis.

En la cuchilla también vemos un grabado quenos permite saber que la pieza fue producida por la empresa NAI de Eibar, el taller que creó Carlos Narbaiza en la década de los 50. En esta empresa que tuvo varios emplazamientos en Eibar se produjo de todo; patines, monopatines, pequeñas piezas de automoción?

Pero Carlos Narbaiza hizo más que eso. Al jubilarse empezó a recopilar distintas piezas producidas en Eibar, creando una colección de gran valor. Bicicletas, lavadoras, piezas y herramientas de todos los tamaños, damasquinados, etc. cabe de todo en esta colección de más de2000 piezas. Tras la muerte de Carlos la familia dono la colección al ayuntamiento, y hoy en día el museo está realizando la labor de catalogación.Mediante esta pieza del mes hemos querido destacar Nai y el trabajo que realizaban de entre todas las empresas representadas en la colección (Super-Ego, Abelux, Alfa, etc.), y aprovechar así para agradecer una vez más a Carlos Narbaiza su inestimable ayuda para conservación de la memoria industrial de Eibar.

Máquina de escribir Amaya

La pieza que hemos seleccionado para junio es para los más nostálgicos: una máquina de escribir Amaya.

Amaya

En el siglo XIX el trabajo de oficina ya era común, pero todos los documentos seguían escribiéndose a mano, lo cual retrasaba enormemente el trabajo. En aquella época hubo muchos intentos para desarrollar un modo automático de escribir, sin embargo las máquinas de escribir no se comercializaron hasta la década de 1870. La primera empresa en hacerlo fue la conocida marca estadounidense Remington.

Hacia 1920 las máquinas de escribir superaron las dificultades iniciales y alcanzaron un diseño ?estándar?. A pesar de que había diferencias de un modelo a otro, más o menos todas la máquinas empleaban el siguiente mecanismo: cada tecla estaba unida a un tipo que tenía el correspondiente carácter en relieve en su otro extremo. Al presionar una tecla, el tipo golpeaba una cinta entintada extendida frente a un cilindro que sujetaba el papel y se movía hacia adelante y hacia atrás. Así es como los caracteres quedaban marcados en el papel.

En cuanto a España, las máquinas de escribir llegaron en la década de 1920, y alcanzaron su momento de mayor fama en los 70. A pesar de que la marca más conocía fue Hispano-Olivetti, en Eibar también se fabricaron: por ejemplo, la empresa Imperial Española S.A. situada en la calle Bilbao produjo el modelo Patria, que presentó en 1947. Este modelo, inspirado en otra máquina suiza, pasó a llamarse Amaya con los años. He ahí el origen de la pieza de este mes.

Esta pieza llegó al museo en 2009 gracias a un donativo de Mateo Guilabert Lopetegi, y está en muy buenas condiciones. Al ser portátil viene con su maletín de plástico, que tiene un asa en la parte superior para poder transportarla. La máquina en sí es de metal y plástico, gris con detalles azules. En la parte delantera podemos ver el nombre de la marca, con dos alas a los lados. El teclado tiene números y símbolos.

Como curiosidad, en la parte izquierda del teclado la máquina tiene una palanca para elegir el color de la tinta (azul o rojo). Gracias a una patente de invención del año 1960, sabemos que esa palanca la inventó Pedro de Arieta-Arunabeña y Ruiz, y que al menos durante 20 años Imperial Española S.A. tuvo el permiso para utilizarla. Al parecer, antes de este invento la palanca para el cambio de color se situaba muy cerca del segmento, lo que dificultaba su utilización. Gracias a la nueva ubicación, cambiar de color se convirtió en algo más fácil y rápido. Además, gracias a ese dato también podemos decir con total seguridad que la pieza que tenemos entre manos es de los años 60 o 70, y que por lo tanto, no es el primer modelo Amaya producido por la marca.

En este mundo actual tan lleno de ordenadores, no está mal echar la vista atrás de vez en cuando y recordar cómo eran las cosas no hace tanto tiempo.

Escopeta La Paloma Mod. PR grabada por Mateo Careaga.

Escopeta La Paloma Mod. PR grabada por Mateo Careaga que pudo verse en la exposición de Paris de 1937.

Eskopeta

En el museo hemos preparado una agenda muy completa para mayo. Entre las actividades que vamos a realizar, el 6 de mayo (este sábado), estrenaremos la exposición ?Gernika. El grito de dolor?.

Como es conocido, un gran mural pintado por Picasso acaparó toda la atención en el pabellón de España de la Exposición Internacional de Artes y Técnicas que se celebró en 1937 en Paris: el Gernika, un cuadro que el autor pintó conmovido por lo ocurrido el 26 de abril en la localidad de ese mismo nombre, y que se convertiría en todo un símbolo antibelicista.

Aunque pasaran más desapercibidos, a aquella exposición también acudieron armeros y grabadores eibarreses, que tenían e objetivo de enseñar sus trabajos y compartir con el mundo el saber hacer eibarrés. La exposición que hemos preparado es un homenaje a todos aquellos artistas, al igual que la pieza que hemos seleccionado para este mes, que pudo verse en aquella exposición parisina: escopeta La Paloma Mod. PR grabada por Mateo Careaga.

Esta escopeta de caza fue fabricada en 1928 por la firma Viuda e hijos de Juan José Sarasqueta. Juan José Sarasqueta comenzó su trabajo como armero junto a su hermano Victor Sarasqueta en 1887. Sin embargo, con el tiempo cada uno siguió su camino y en 1904 Juan José registró la marca La Paloma para distinguir sus escopetas. Tras su muerte, la empresa pasó a llamarse Viuda e hijos de Juan José Sarasqueta y ejerció su actividad profesional desde 1920 hasta 1975.

Reparando ya en aspectos más técnicos, podemos decir que estamos ante un arma de retrocarga de tiro simple, con un calibre de 12 mm y de percusión central. La forma de carga es manual, y la apertura de cañones basculante. Tanto los percutores como el seguro de bloqueo de los disparadores están integrados en la báscula. Si nos fijamos, nos daremos cuenta de que el arma cuenta con dos disparadores: el primero acciona el cañón derecho, y el segundo el izquierdo.

La decoración también tiene mucha importancia en esta pieza, ya que está adornada con bellos bajorrelieves realizados por el grabador Mateo Careaga. En la báscula, podemos ver tres escenas tradicionales de caza y diversos motivos florales cincelados en relieve. En cuanto al autor, Mateo Carega provenía de una familia de grabadores de Eibar, y llegó a realizar obras de gran valor histórico como las monedas de Consejo de Asturias y León del año 1937. Asimismo, es conocido por ser el encargado de izar la bandera republicana por primera vez cuando se proclamó la Segunda República en Eibar el 14 de abril de 1931. Este honor le correspondió por ser el concejal más joven de la Corporación (era militante de la Acción Republicana).

Además de estar en la exposición de 1937, esta escopeta fue presentada al rey Alfonso XIII en una visita que el monarca hizo a la fábrica Astra, Unceta y Cia. en 1928. Por lo tanto, esta claro que este arma cuenta con un interesante recorrido histórico y que es un gran ejemplo de la calidad y el valor de las obras realizadas por los armeros eibarreses.

Por ello, resulta difícil creer que la escopeta estuvo perdida tras la exposición de Paris, y que no se supo de su paradero hasta que la báscula apareció en un taller de reparaciones de Eibar ya en los años 50. Asombrados por localidad del grabado los trabajadores, se pusieron en contacto con el damasquinador Pablo Sarasua, que era por casualidad, tío de Mateo. Como le faltaba el cañón y la culata hubo que volver a construir el arma, pero finalmente volvia a estar en manos de los Careaga. Así, 30 años después de su creación, Mateo añadió los detalles decorativos del cañón.

Bicicleta estática B.H.

La pieza que hemos seleccionado para abril es una bicicleta, pero no cualquier bicicleta: estamos ante la primera bicicleta estática producida por la conocida marca B.H.

Estatikoa

Las siglas B.H. son el acrónimo de Beistegui Hermanos, y tiene su origen en Eibar. La crearon tres hermanos (Domingo, Juany Cosme) en 1909, y en un principio producían armas. Sin embargo, a causa de la crisis que supuso el final de la Primer Guerra Mundial en la industria armera, en 1923 empezaron a fabricar bicicletas. Poco tiempo después ya tenían un equipo ciclista y organizaban carreras. Pero en 1959, al ver que en Eibar no había espacios industriales adecuados para seguir creciendo, la empresa se trasladó a Vitoria. Fue una de las primeras empresas grandes que se marchó de Eibar, un primer indicio del éxodo empresarial que se incrementaría en los años 70. Hoy en día sigue siendo una marca conocida, especialmente por ser la primera marca europea en fabricar bicicletas de montaña (MTB en inglés) y por su expansión internacional. Es interesante saber que desde 2012 la planta de fabricación de Vitoria está cerrada, y que hoy en día solamente producen desde Portugal y China.

En cuanto a nuestra bicicleta, es un modelo estático que funciona mediante un freno mecánico. Solo tiene la rueda delantera, a la que están conectados la cadena y el freno. Gracias a la fuerza de fricción del freno, se consigue no pedalear en el aire y crear una resistencia que se puede regular con la perilla (la pieza que está en el centro del manillar). Así, se puede elegir si se quiere un pedaleo más intenso o suave. En cuanto al aspecto, la bicicleta es de un verde claro, con sillín de cuero rojo con muelles y manillar metálico. Además, tiene un cubre-cadenas con el nombre de la marca y el dibujo de una gacela. B.H. Gacela fue uno de los diseños de la marca, con el que sacaron varios modelos, especialmente en los años 60 y 70. En cuanto a chasis, vemos que tiene dos pegatinas que, además de tener el antiguo logo de la empresa (un ciclista en rojo), nos dan mucha información sobre la bicicleta en castellano e inglés. Por ejemplo, el número de patente y el año y lugar de fabricación: Vitoria 1959. Gracias a ese dato sabemos que fue el primer modelo de bicicleta estática que se fabricó en la nueva planta de Vitoria. Además, las pegatinas también especifican que el chasis esta producido mediante electro-forjado, es decir, que las piezas están unidas mediante soldadura eléctrica. Por último, la bicicleta cuanta con tres elementos que la hacen aún más única en la parte delantera: un temporizador manual con una capacidad de 30 minutos, un velocímetro y un cuentakilómetros. Como elemento auxiliar en la parte trasera trae una llave para regular la altura del manillar, el sillín y la parte trasera del chasis y así adaptarse a las características de cada usuario.

Sin duda alguna estamos ante una joya del ciclismo, una pieza única que nos sorprende con un nuevo detalle cada vez que la miramos.

Anfora damasquinada por Pablo Sarasua

Las ánforas son recipientes que se utilizan desde la época de los antiguos romanos, y se caracterizan por su largo cuello y sus dos asas de sujeción. Han tenido múltiples utilidades a lo largo de la historia, pero su uso más conocido es el de guardar vino u aceite.

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Sin embargo, el reducido tamaño de nuestra pieza (33 centímetros de altura) y el material empleado para su construcción nos llevan a deducir que fue concebida a modo de adorno. Aunque lo más habitual es que las ánforas sean de cerámica, la que tenemos entre manos es de hierro, dado que el damasquinado solo se puede realizar sobre acero o hierro.

El damasquinado es una técnica que consiste en realizar dibujos muy finos utilizando hilos de oro o plata, y en Eibar empezó a utilizarse y renovarse en el siglo XIX gracias a Eusebio Zuloaga. Con el tiempo se convirtió en la técnica más famosa y apreciada de la villa, especialmente a modo de decoración para las armas. Cuando el hijo de Eusebio, Placido, mejoró la técnica e introdujo la ralladura (que consiste en ?preparar? el metal antes de introducir el hilo rayándolo en tres direcciones) el damasquinado se extendió a otro tipo de objetos, como es el caso de esta pieza.

Pablo Sarasua (Eibar 1885-1969) damasquinó esta ánfora alrededor del año 1948. Pablo Sarasua es uno de los grandes damasquinadores que ha dado Eibar. Destacó especialmente en la técnica del sombreado, que es la que que dota de vida a las figuras damasquinadas y que se puede apreciar especialmente en las bellas figuras animales del ánfora. Al fin y al cabo, tenemos que tener en cuenta que el oficio y la habilidad le venían a Pablo de familia, ya que su padre fue Donato Sarasua, uno de los aprendices de Placido Zuloaga y el creador del taller de damasquinado Sarasua etxea ubicada en la calle del Rabal.

Esta pieza llego al museo en 2014 de la mano de Joseba Sarasua (hijo de Pablo). Asimismo, también donó varios utensilios que su padre utilizaba para su labor. Ese mismo año María Asun Nogues restauró el ánfora para conseguir que mantuviese durante muchos años su antiguo esplendor.

Pistola "Bufalo"

Entre 1916 y 1920 la firma "Beristain y Cía" de Eibar obtuvo patentes sobre perfeccionamientos basados en el sistema de la "Browning"1910.

Bufalo pistola

Para la comercialización de estas pistolas se utilizó la marca BUFALO, inscribiéndose en ella la reseña correcta de las patentes Nº62004 y Nº 67567, y la inscripción "Model 1920" en la pistola tipo "Eibar". "Beristain y Cía" contrató la fabricación de la pistolas "Bufalo" a la firma "Gabilondo y Cía.".

La producción de estas armas se iniciaría en 1920, y al año siguiente, sin duda en previsión de que la "Fabrique Nationale" intentaría alguna acción legal en defensa de los derechos sobre su patente de la Browning 1910, "Beristain y Cia" presentó demanda para conseguir la anulación de dicha patente basándose en su falta de puesta en práctica en España. El 1914 la "Fabrique Nationale" había presentado un certificado según el cual contaba con medios en Barcelona para iniciar la fabricación de la pistola Browning 1910, pero la puesta en práctica no había llegado a realizarse. Los belgas alegaron causa de fuerza mayor debido a la guerra, pero no pudieron evitar que, por sentencia dictada el 6 de julio de 1926, su patente y su modelo industrial fueran declarados caducos. Poco antes de obtener la sentencia favorable en su pleito con la "Fabrique Nationale", "Beristain y Cía" puso fin al contrato de fabricación de sus pistolas "Bufalo".

Revólver "Velo-Dog"

Estos dos revólveres de bolsillo, son tipo Hammerless, para cartuchos de fuego central, de doble acción, con armado cerrado y disparador plegable, extractor manual de varilla con alojamiento en el eje del tambor y anima rayada. Estas piezas presentan la inscripción: "Hammerless" y pertenecen al grupo de los denominados "Velo-Dog".

Revólver Velo-Dog

El revólver "Velo-Dog" fue un arma ideada por el belga Mr. Charles François Galand en la década de 1890 como arma de defensa para que los ciclistas pudieran defenderse de los perros salvajes.

Aunque en su concepción era un arma para un cartucho de 6mm. también podía cargarse con pimienta o bala de plomo para efectos más contundentes. Así rebasaron el objetivo al que estaban destinados y se convirtieron en armas de defensa personal . Posteriormente se produjeron variaciones preparados para cartuchos Browning de 6,35 mm. y 7,35mm, Nagant 7,62 mm. o Lebel de 8mm.

En Eibar la fabricación de este tipo de armas fue iniciada por Francisco Arizmendi que en 1904 solicitó la patente de introducción, pero fueron muchos los armeros vascos que se interesaron por ellos, solicitando patentes por sistemas variadísimos: automáticos, de extracción automática,basculantes, oscilante, etc.

La escasa calidad de la mayoría de estos revólveres ha potenciado su general descrédito y su variedad es tal que desanima a un coleccionismo especializado en este tipo de arma, pero esta variedad incluye ejemplares que por sus peculiaridades mecánicas son realmente merecedoras de atención. Compitiendo con las pistolas automáticas en el campo de las armas de bolsillo para defensa personal, hasta que estas últimas se impusieron.

Pareja de pistolas "de viaje" elaboradas por Eusebio Zuloaga

Esta pareja de pistolas "de viaje", de tiro simple , sistema de avancarga con llaves de cadeneta "a la inglesa" y regulares dimensiones, eran dedicadas a la defensa personal en los desplazamientos arriesgados. Cada una con cañón octogonal, de ánima lisa, lleva la inscripción EUSEBIO ZULOAGA ARCABº DE S. M. EN MADRID AÑO DE 1840. La platina es lisa y esta grabada repitiendo la inscripción del cañón. La contraplatina, recortada en silueta que recuerda un águila con las alas abiertas, está decorada con grabados. La empuñadura es de estilo francés, de gran tamaño y con cuadrillado fino para favorecer el agarre. El guardamonte con gancho para sujeción adicional lleva enmarcando un disparador con dispositivo de "pelo", para reglar la suavidad del disparo.

Estas piezas están elaboradas en Madrid en 1840 por D.Eusebio Zuloaga, (1808-1898) último en ostentar el título de "Arcabucero de Su Majestad", otorgado por S.M. Isabel II en 1840. Este armero dispuso en Madrid de un taller y comercio donde atendía las demandas de la Corte. Lo mas probable es que este taller lo dedicase al montaje y acabado de lujo de las armas manufacturadas en la fábrica que tenía establecida en Eibar, una de las mejor equipadas de España a finales de la década de 1840 . Eusebio Zuloaga cerró su taller de Madrid en 1854 y reorganizó su fábrica en Eibar para obtener en ella una producción que no necesitara posteriores procesos de acabado. En 1867 cedió la dirección de esta fábrica a su hijo Plácido, abandonando toda actividad de arcabucero.

Pareja de pistolas de viaje

Longitud arma: 380 mm.
Longitud cañón: 216 mm.
Calibre: 17,2 mm.

Cuchillo de caza con pistola de percusión

Cuchillo de caza con pistola de percusión incorporada elaborada por Felipe Galbasoro en Eibar hacia 1850. El cuchillo con hoja de un filo corrido presenta el lomo con trabajo de estrías, alojando en la parte superior del tercio fuerte una pequeña pistola de percusión con cañón trabajado en helicoide y una bombeta también estriada. El perrillo presenta una decoración de grabados, como asimismo la platina y la brida. En el lomo superior de la parte de la culata, anterior al estriado, figura la inscripción: Galbasoro en Eibar. El disparador es plegable para que la pieza entrase en la funda. La empuñadura es de madera con monterilla de latón corrida, terminada en un pequeño resalte cónico con botón superior. La guarda está formada por un arriaz de latón, con los terminales grabados en espiral, vueltos en sentido contrario Presenta un nº 5 en el remate de la empuñadura y la inscripción: GALBASORO EN EYBAR.

 Cuchillo de caza

Victoria.

Pedro Careaga Garagarza es considerado uno de los inventores más importantes de su época (Calvó (1997) p.151). Como consecuencia de su relación con los fabricantes Esperanza y Unceta, sus modelos comenzaron a ser producidos por ellos con la marca "Victoria" a partir de 1911. La pistola Victoria sea probablemente el primer arma fabricada con las características de la pistola tipo Eibar. Esperanza y Unceta fabricó pistolas Victoria en los calibres 6,35 mm y 7,65 mm, tanto en su variedad hammerless como con martillo percutor a la vista. Algunos de sus modelos incorporaban un dispositivo que permitía al tirador conocer a simple vista si el arma contenía un cartucho en la recámara.

 Victoria Pistola

Esperanza y Unceta abandonó la utilización de la marca ?Victoria? en 1915 debido a un conflicto sobre la posesión del la misma, siendo sustituida por la de "Astra" que fue a partir de entonces la más utilizada. Otras marcas utilizadas para la comercialización de estas pistolas fueron: "Muxi", "Scott", "Brunswig", "Dewaf" o "Belgium". El modelo con el que cuenta este museo dispone de un cargador para siete cartuchos. Seguro de aleta y de cargador e indicador de carga; martillo percutor oculto y ánima rayada con cinco estrías. Presenta la inscripción: Automatic Pistol. Victoria Patent.

Pistola Campo Giro, modelo 1913.

Creada por el Teniente Coronel Don Venancio López de Ceballos y Aguirre, conde de Campo-Giro, quien la presentó a la comisión (de la que el mismo formaba parte), del ejercito español que se había creado con el fin de decidir cual sería la semiautomática que se adoptaría como reglamentaria.

Pistola Campo Giro, modelo 1913

Después de un exaustivo estudio de todas las armas que se habían presentado, se decidió que sería la Campo-giro la que se encargaría de su fabricación. Después del pedido inicial no se volvió a efectuar ningun otro, pero la Campo-Giro ya era conocida por el público general y continuó en producción para el mercado civil. Se fabricaron 995 y fue una de las pistolas de la Guerra Civil.

Su diseño es un tanto complejo, pero con un perfecto acabado y ajuste. Esta pistola es de cañon fijo y su semiautomatismo se consigue mediante el retroceso de masas (Blow-Back), este sistema sin acerrrojamiento en que la recámara comienza su apertura inmediatamente después de producirse el disparo hace que su muelle recuperado tenga una gran fuerza y además se la dotó de otro pequeño muelle que montado debajo del cañon ayuda a retrasar la apertura de ésta. Cargador para ocho cartuchos. Anima rayada.

Pistola Star modelo 1919. "Sindicalista"

Fue D. Bonifacio Echeverría el primero en interesarse por el modelo de pistola "Colt"Md.1911 patentada en España en ese mismo año por la "Fabrique Nationale" belga.

El armero eibarrés solicitó en 1919 una patente de introducción por un arma de las características de la Colt, si bien en ningún momento pensó en copiarla con exactitud y si utilizarla en la concepción de unas pistolas que por su aspecto no pueden evitar verse incluidas en las denominadas tipo "Colt".

El primer modelo de esta pistola, fabricada por la casa Star, fue la de calibre 6,35, que sirvió de base para la fabricación de otros modelos que se diferenciaban en el tamaño y el calibre utilizado.

El armazón se parece al del primer modelo Colt 1911, en tanto que la corredera semiabierta recuerda a la italiana Beretta. Esta pistola se fabricó hasta 1929 en los calibres 6,35mm, 7,65mm y 9mm.

La mas conocida y utilizada de todas ellas fue la conocida como "Sindicalista" por ser utilizada por los anarcosindicalistas en Barcelona y Zaragoza, que tenia calibre 7,65 mm y era oficialmente conocida como Star, modelo Policía. Todas ellas tienen una forma similar, teniendo como característica que las distingue de las demás, la palanca de desarme, situada debajo del carril de la corredera en su parte delantera.

Modelo Sindicalista

Según cuentan algunos miembros de organizaciones anarquistas en sus propias biografías, debido a su pequeño tamaño, se portaba colgando a lo largo de la pernera del pantalón con una cuerda que se enrollaba en la cintura. En caso de necesitar "su utilización" se accedía a ella por un agujero practicado previamente en el bolsillo, el mismo que luego servía para esconder de nuevo el arma y despistar a la policía cuando realizaban los cacheos.